
LAS
COMPETENCIAS EVOLUCIONAN CON LA PRÁCTICA DESDE LA ACCIÓN
No basta con
verificar cuáles son los
elementos constitutivos de las competencias.
Hemos de profundizar más y, por lo
tanto, deberemos analizar cómo se
conforman. Habría que asumir
que no es suficiente con un proceso de formación instructiva, sino que, en este terreno, la experiencia y la práctica
se muestran ineludibles. Si bien esta atribución
no está presente explícitamente en
todas las definiciones, la podemos inferir del conjunto de ellas, acción en la que
se está poniendo más empeño en los últimos años.
La
afirmación anterior tiene que ver directamente con el propio proceso de adquisición de las competencias, y atribuye a las
mismas un carácter dinámico. Podríamos concluir que las competencias pueden ser
adquiridas a lo largo de la vida activa,
constituyendo, pues, un factor fundamental para la adaptación a la
evolución de las actividades físico-deportivas.
En
síntesis, el concepto de competencia es indisociable de la noción de desarrollo. No hemos de olvidar, que como resultado
de este proceso de adquisición, se incrementa
el campo de las capacidades, iniciando de nuevo el ciclo potenciador en
ambas direcciones, en un continuo
«espiral centrífuga y ascendente» (Ferrández, 1997, p. 3).






0 comentarios:
Publicar un comentario